Notas autobiográficas

Notas autobiográficas

“No fui criado de forma convencional ni religiosa. Me crié en el entorno culturalmente abierto y lleno de energía sagrada –salvaje, si se quiere– del sur de California. La libertad era el punto clave de la filosofía de mis padres. A los 13 años fui a una academia conservadora para niños en Connecticut. Fueron cuatro años de disciplina bendita. El efecto este entorno casi monástico fue una gran intensificación de mi conciencia. Aquí, bajo la guía de mentes y espíritus maravillosos, me volví poeta practicante, filósofo, músico, y buscador espiritual. Estos cuatro hilos se han entrelazado en mi vida desde entonces.

“En vez de volver a la comodidad cultural de California, me quedé en el contexto más retador de la costa oriente de Estados Unidos, asistiendo a la Universidad Yale durante cuatro años, y luego mudándome a la ciudad de Nueva York. Me titulé en Filosofía, con un trabajo honorífico sobre Soren Kierkegaard, mi guía espiritual más importante. Kierkegaard me abrió ampliamente la dimensión de lo espiritual, la cual se encontraba, como él había demostrado, más allá de lo que él llamaba lo estético y lo ético o lo lógico.

“A los 19 años, me volví conscientemente cristiano, bajo la guía del padre de un compañero de cuarto de la universidad, Vine Deloria Senior, un ministro episcopal Lakota Sioux. La cristiandad rica, no europea del Padre Deloria, estaba basada sutilmente en su herencia indígena de la búsqueda de una visión, mezclado con la cristiandad intensa y existencialista de Kierkegaard, con su dura crítica del racionalismo hegeliano, la tendencia del pensamiento expansionista europeo. Así fue que mi vida espiritual comenzó como una confluencia de corrientes europeas y no europeas.

“Durante la universidad, descubrí el Zen tradicional a través de Alan Watts y también la no tradición de Krishnamurti. También descubrí El evangelio de Ramakrishna, que empecé a leer después de graduarme en 1963. Conocí al autor de este libro extraordinario, Swami Nikhilananda, al visitar la dirección del publicador, que venía impresa en la tapa posterior del libro. Mi esposa Sheila y yo estudiamos, viajamos, y meditamos con el Swami durante los últimos siete años de su vida. Él se volvió padrino de nuestros cuatro hijos. Siguiendo su guía, empecé los estudios para el doctorado en la Universidad Columbia, y finalmente completé mi disertación sobre el Guadapadakarika en 1976. Mi gratitud hacia él no tiene límite.

“Durante mis diez años como estudiante de posgrado, me volví radiolocutor, transmitiendo un programa semanal de entrevistas que se llamaba “En el espíritu” por radio New York (WBAI), de 1971 a 1984. Este emprendimiento involucraba una cantidad tremenda de trabajo de campo en la emergente consciencia espiritual estadounidense, así como una oportunidad de conocer a los representantes más finos de las tradiciones del mundo que visitaban la ciudad de Nueva York. Conocí a literalmente cientos de maestros y alumnos, tanto conocidos como desconocidos, tanto auténticos como no tan auténticos, observando las interesantes dinámicas de interacción cultural y crecimiento espiritual. En este tiempo también empecé a estudiar música clásica de India con el maestro sarodista, Vasant Rai.

“En 1975 ofrecí un curso en el New School para Investigación Social. Estas lecciones a las que asistió mucha gente fueron grabadas, transcritas, y minuciosamente editadas. Se transformaron en De regreso a casa: la experiencia de la iluminación en las tradiciones sagradas, publicado por Doubleday en 1978, “Coming Home”. Unas veinte mil copias se vendieron antes de que se terminara de imprimir. En 1988, Jeremy Tarcher volvió a imprimir Llegando a casa y se ha vuelto un clásico en su campo.

“En 1980, acepté la responsabilidad formal de ser guía espiritual, o Sheij, en la orden Khalwati-Yerrahi de Egipto e Istambul con 700 años de historia. Mi deber incluía el cuidado y guía de cuatro comunidades sufíes. Tuve el privilegio de hacer el Hajj tradicional, o peregrinación a Meca y Medina, con mi Sheij en 1980, a la edad crucial de los cuarenta años. Tres libros surgieron de esta experiencia islámica: Corazón del Corán publicado en 1988, Recolección de la Miel publicado en 1989, y Átomo del sol del conocimiento. Estos libros son bien aceptados por musulmanes y no musulmanes y representan una suerte de iniciativa informal por la paz.

“Empezando con Zen, bajo el maestro japonés Eido Roshi durante finales de los años sesenta, y pasando a Budismo Tántrico Tibetano en los mediados de los años setenta, mi estudio de meditación budista ha sido continuo. Un libro, Madre de los Budas, también surgió de esta experiencia. Mi esposa y yo tuvimos el privilegio de hacer la peregrinación a Bodhagaya y Sarnath en la India con nuestro Lama, Tomo Geshe Rinpoche, en 1981.

En 1983, Sheila y yo empezamos un estudio formal de tres años sobre la Iglesia Oriental en el Seminario de San Vladimir. Nos unimos de forma sacramental a la Iglesia Ortodoxa, asistiendo durante un periodo de varios años, y todavía asistimos allí como feligreses. Ninguno de estos estudios y prácticas espirituales se ha vuelto anticuado en mi vida, y trato de mantenerme al corriente en cuatro tradiciones sagradas: Ramakrishna Vedanta, Budismo Vajrayana, la Orden Yerráhi de Derviches, y nuestra Cristiandad Ortodoxa Oriental.

“En 1992, llegó la publicación de El gran cisne: Encuentros con Ramakrishna. Este libro contiene la llave para abrir todas las experiencias de mi vida. Provee un puente entre Oriente y Occidente, un puente que he cruzado en ambos sentidos y que mucha gente podrá cruzar cómodamente, manteniendo su integridad intelectual, cultural y espiritual. Secretos esenciales para el desenvolvimiento de interacción cultural y crecimiento espiritual en el siglo XXI están codificados en este retrato vibrante. Con Ramakrishna como nuestra inspiración, nuestra sutil tarea es crear una sociedad global basada en un sentido intuitivo de lo sagrado, una sociedad rica en diversidad pero sin límites.”

————————————————————————————————

Lex “entró” en la liberación final el 1 de noviembre de 1995, que fue, apropiadamente, el Día de Todos los Santos y Jagaddhatri Puja, el día sagrado dedicado al ideal elegido por Sri Sarada Devi. Se mantuvo conciente y de corazón alegre hasta el momento de dejar el cuerpo, a pesar de estar luchando con la enfermedad del cáncer. Lex Hixon “falleció” como había vivido, consciente, feliz, y espiritualmente. Su último libro, “Living Buddha Zen” fue publicado justo antes de su fallecimiento. Roshi Bernie Glassman lo invistió como “Roshi” de la tradición Zen de Japón en la ceremonia póstuma llevada a cabo en la Catedral Saint John the Divine de Nueva York a los cuarenta días de su partida de este mundo.

Inglés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>